EL ENIGMA DE ASTERIA


    


En el pueblo, la bruja Asteria era temida: sus pupilas de obsidiana, impenetrables, desgarraban las almas al mirarlas. Quien osaba maldecirla ganaba la eternidad; quien la veneraba, caía en el olvido. Los hombres, temblorosos y desesperados, le ofrecían plegarias que los condenaban al anonimato. Solo uno, sabedor de la trampa, le dio la espalda. Y Asteria, con una sonrisa sombría, susurró entre dientes: “Solo quien huye de mí merece ser recordado.”

      Alícia Llinàs Gibert 5/2025




Derechos de autor.




Microrrelat seleccionat pel concurs: Tema: "susurros de brujas".

Forma part, —juntament amb els microrelats premiats i finalistes—  del llibre editat per l'editorial; diversidad literaria.

Amb el títol: 

              "Susurros en el caldero"




Comentarios

  1. Breu, curt i exquisit, sona be, i pasa millor, enhorabona

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  2. Este relato podría ser una metáfora de lo que ofrece la vida. En general, son recordados aquellos que merecerían ser olvidados, e incluso aquellos que han pasado a la historia por su bondad esconden lados oscuros y sombríos que deberían haberles pasado factura.

    C. Pujalte

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